¿Sabías que las enfermedades asociadas con la inflamación crónica son una de las principales causas de muerte en humanos a nivel mundial?
La Organización Mundial de la Salud clasifica estas enfermedades como la mayor amenaza para la salud pública. En Estados Unidos, al menos el 20 % de la población se ve afectada por una o más de estas condiciones.
Situaciones similares afectan a nuestros animales de granja y, como resultado, se vuelven menos productivos, lo que genera costes adicionales y una disminución de la rentabilidad.
Además, debemos considerar los problemas de bienestar animal, ya que los animales que sufren de inflamación crónica experimentan un estado de malestar significativo.
EL IMPACTO OCULTO DE LA INFLAMACIÓN CRÓNICA EN LOS CERDOS
Las causas de la inflamación crónica son diversas, pero sus efectos son siempre perjudiciales.
En lugar de una respuesta inflamatoria rápida que se resuelve con la misma celeridad, la inflamación crónica persiste, haciendo que el organismo continúe consumiendo energía, aminoácidos y otros nutrientes en una respuesta prolongada e innecesaria, lo que a su vez perjudica órganos y tejidos.
El gasto energético asociado a esta respuesta inflamatoria puede alcanzar hasta el 69 % de lo que se requiere para el mantenimiento del organismo.
Ciertos estados metabólicos normales pueden predisponer a los animales a la inflamación crónica, siendo la gestación uno de los más relevantes, ya que el animal se enfrenta a un considerable estrés metabólico, primero debido a las demandas del feto en desarrollo y luego por la producción de leche.
No se trata únicamente de satisfacer las necesidades energéticas, ya que la madre también debe proporcionar protección inmunológica, tanto durante el desarrollo fetal como al producir inmunoglobulinas en el calostro al inicio de la lactación.
Si a esto le sumamos el impacto de ...