El informe ‘World Pork Map 2026: Competition intensifies in a more fragmented pork market’, ‘Mapa mundial del porcino 2026: se intensifica la competencia en un mercado más fragmentado’ en español, elaborado por Rabobank, analiza la evolución del mercado mundial del porcino y destaca cómo la sanidad animal continúa siendo uno de los factores que más condicionan los flujos comerciales internacionales.
Rabobank, entidad financiera especializada en el sector agroalimentario, señala que la Peste Porcina Africana (PPA) continúa siendo uno de los factores que influyen en la configuración del comercio mundial de carne de cerdo, al influir tanto en la producción de diferentes regiones como en las necesidades de importación de algunos mercados, hacen saber en su informe.
Según el documento, aunque el impacto de la PPA en China ha disminuido respecto a los años posteriores a la crisis provocada por la PPA iniciada en 2018, la enfermedad continúa afectando a diferentes zonas productoras y modificando las dinámicas del mercado internacional.
La regionalización sanitaria gana importancia en el comercio porcino
Rabobank destaca que la evolución de la PPA ha reforzado la importancia de los acuerdos de regionalización sanitaria, que permiten limitar las restricciones comerciales a las zonas afectadas por una enfermedad en lugar de aplicar prohibiciones a todo un país.
Este enfoque facilita que las regiones libres de enfermedad puedan mantener el acceso a los mercados internacionales, reduciendo así el impacto económico de los brotes sanitarios sobre los productores y exportadores.
El informe señala ejemplos de acuerdos de regionalización entre diferentes países, como China y España, Japón y Francia o Filipinas y Polonia, como ejemplos de la creciente importancia de estos mecanismos para mantener la estabilidad del comercio mundial del porcino.
Además de la PPA, Rabobank apunta que la sanidad animal seguirá siendo un factor clave en la evolución del comercio mundial de porcino, ya que los problemas sanitarios pueden alterar rápidamente la disponibilidad de producto y modificar los flujos comerciales. En este escenario, los países exportadores deberán prestar especial atención a la bioseguridad, la vigilancia sanitaria y la capacidad de respuesta ante posibles enfermedades. Para Rabobank, el mercado mundial del porcino avanza hacia un modelo más fragmentado, donde la diversificación de destinos y la gestión de riesgos sanitarios serán factores cada vez más relevantes.
El informe también destaca que la competencia internacional se intensificará en los próximos años, con nuevos equilibrios entre grandes productores y mercados importadores. En este contexto, la sanidad animal además de representar un desafío productivo también es un factor estratégico para garantizar la continuidad del comercio mundial de carne de cerdo.
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