Durante los últimos años la porcicultura en LATAM ha experimentado incremento en sus importaciones de carne de cerdo; lo que generó pérdidas de competitividad en esta actividad pecuaria debido a: personal
- Menor flujo de inversiones.
- Bajo nivel tecnológico.
- Condiciones zoosanitarias precarias.
Dicha pérdida de competitividad se ve reflejada en menor tasa de extracción de producto. La menor productividad de la mayoría de los sistemas de producción porcina en LATAM se asocia en gran parte a (Ortiz et al., 2015):
- La continua exposición de los cerdos a enfermedades.
- Uso parcial de paquetes tecnológicos.
- Esquemas de producción inadecuados o mal ejecutados.
Con la finalidad de la maximizar los ingresos obtenidos por unidad producida, los sistemas de producción porcina en LATAM intentan lograr ser rentables a través de la reducción del costo de producción del lechón por medio de la tecnología y ello implica el uso de cerdas hiperprolíficas (Ortiz et al., 2019).
Sin embargo, el éxito para reducir los costos de producción por lechón destetado está estrechamente relacionados con la interacción entre la nutrición de las cerdas y el equipo e instalaciones, este último debe brindar el máximo confort de la cerda y su camada.
No obstante, en esta ecuación, no se encuentra el factor humano, componente principal para eficientar la producción de los sistemas de producción porcina.
Para enfrentar la ineficiencia productiva del sector porcino en LATAM, algunas granjas optaron por el pago de bonos de producción; sin embargo, esto no es suficiente.
Paradójicamente, la productividad laboral también depende del empleador; y este último, por lo general, sólo explora la maximización productiva a través de la tecnología:
- Instalaciones
- Genética
- Alimentación-nutrición
- Sanidad
Pero sin el pers...