Para leer más contenidos de Revista porciSapiens Julio 2026
Pocas enfermedades bacterianas han tenido un impacto tan profundo en la producción porcina moderna como la pleuroneumonía causada por Actinobacillus pleuropneumoniae (APP). Desde su descripción hace más de cuatro décadas, este microorganismo se ha consolidado como uno de los principales agentes respiratorios del cerdo y continúa siendo responsable de importantes pérdidas económicas en los sistemas de producción intensiva (Sassu et al., 2018; Boeters et al., 2023).
Diversos estudios han demostrado que la infección por APP, además del aumento de mortalidad, puede ocasionar:
(Stygar et al., 2016)
La imagen clásica de la enfermedad, caracterizada por brotes explosivos con elevada mortalidad, fiebre, cianosis, disnea intensa y lesiones hemorrágicas pulmonares extensas, sigue formando parte de la memoria colectiva de muchos veterinarios. Sin embargo, la importancia actual de APP trasciende estas presentaciones agudas y dramáticas.
En la mayoría de las regiones productoras, la enfermedad ha evolucionado hacia formas más complejas y menos evidentes, en las que predominan:
(Gottschalk, 2015)
Paradójicamente, mientras nuestro conocimiento sobre la biología y la epidemiología del microorganismo ha aumentado considerablemente, también ha quedado de manifiesto que muchas preguntas siguen sin tener respuestas definitivas.
Algunos aspectos que han contribuido a han contribuido a desmontar algunas de las ideas clásicas sobre esta enfermedad son:
QUIZÁ UNA DE LOS MAYORES FALLOS SEA CONSIDERAR QUE APP ES UN PROBLEMA DEL PASADO. LA REALIDAD ES MUY DIFERENTE, EL MICROORGANISMO NUNCA DESAPARECIÓ SIMPLEMENTE “APRENDIMOS A CONVIVIR CON ÉL”
La diseminación y acumulación de otros agentes bacterianos como Mycoplasma hyopneumoniae, Glaesserella parasuis, Streptococcus suis, Mycoplasma hyorhinis o Actinobacillus suis, así como de agentes virales como PRRSV, virus influenza A o PCV2, han complicado los cuadros clínicos y su diagnóstico.
Factores no infecciosos como la concentración de amoníaco, densidad de alojamiento inadecuada, presencia de polvo, mezcla de edades o variaciones de temperatura y humedad contribuyen igualmente a modular la expresión clínica en los casos respiratorios.


EXPRESIÓN Y DIVERSIDAD DE APP
PORTADORES ASINTOMÁTICOS
Si hubiera que identificar una característica que explique la extraordinaria capacidad de supervivencia de APP en los sistemas de producción modernos, probablemente sería su habilidad para establecer estados de portador.
Tras la infección, muchos animales sobreviven y la bacteria puede persistir durante largos periodos en las criptas tonsilares. Estos cerdos aparentemente sanos constituyen el principal reservorio del microorganismo y representan la vía más importante de transmisión hacia animales susceptibles (Gottschalk, 2015).
La persistencia tonsilar permite que la infección permanezca silenciosa durante meses o incluso años, reapareciendo cuando concurren factores predisponentes como coinfecciones, estrés, mezcla de animales o cambios ambientales.

SEROTIPOS
La clasificación de Actinobacillus pleuropneumoniae en serotipos ha sido, durante décadas, uno de los pilares fundamentales para comprender la epidemiología de la enfermedad y orientar las estrategias de control.

Durante muchos años se asumió que determinados serotipos estaban inexorablemente asociados a una mayor virulencia.
Los serotipos 1, 5, 9, 11 y, más recientemente, el serotipo 16, se han considerado históricamente los más agresivos debido a la producción de las toxinas ApxI y ApxII y a su asociación con formas clínicas graves (Li et al., 2023).
Sin embargo, la experiencia acumulada y los avances en biología molecular han demostrado que la relación entre serotipo y virulencia es mucho más compleja de lo que inicialmente se creía.
CEPAS PERTENECIENTES A UN MISMO SEROTIPO PUEDEN MOSTRAR COMPORTAMIENTOS CLÍNICOS MUY DIFERENTES
Lindhaus y colaboradores (2025) compararon diferentes sistemas moleculares de serotipificación y observaron discrepancias entre los perfiles capsulares y los perfiles de toxinas Apx en aproximadamente un tercio de los aislamientos estudiados.

En España se ha reportado recientemente que los serotipos 2, 9/11, 13 y 17 son los más prevalentes (Arnal et al., 2024) posiblemente relacionado con el origen de las cerdas de reposición y los lechones para engorde introducidos al país.
La utilización del WGS ha abierto una nueva dimensión en la comprensión de la epidemiología del microorganismo. Un excelente ejemplo procede del trabajo realizado por Vilaró y colaboradores (2024) en sistemas integrados españoles.
El análisis de 169 aislamientos clínicos permitió demostrar una elevada estabilidad clonal y una fuerte asociación entre determinadas fuentes genéticas y las estructuras de integración vertical. Los autores observaron que las cepas aisladas en diferentes niveles productivos presentaban una estrecha relación genética, apoyando la existencia de transmisión vertical dentro de los sistemas de producción.

DIAGNÓSTICO DE PLEURONEUMONÍA PORCINA
La principal dificultad diagnóstica radica en que ninguna prueba, por sí sola, es capaz de responder todas las preguntas. La interpretación adecuada requiere integrar:
AISLAMIENTO BACTERIANO
El aislamiento bacteriano continúa considerándose la técnica de referencia, ya que permite caracterizar la cepa y realizar estudios de sensibilidad antimicrobiana. Sin embargo, su sensibilidad puede verse comprometida por:
(Dreyfus et al., 2004)
PCR
La PCR ha supuesto una auténtica revolución diagnóstica gracias a su elevada sensibilidad y rapidez, pero la elección del tipo de muestra resulta crítica.
SEROLOGÍA
La serología continúa siendo una herramienta esencial para la monitorización poblacional, especialmente en núcleos de selección. Sin embargo, la interpretación de los resultados no siempre es sencilla.
Las pruebas basadas en lipopolisacáridos o toxinas presentan sensibilidades y especificidades variables, y los anticuerpos maternales pueden interferir con la respuesta inmunitaria de los lechones y complicar la interpretación de los resultados (Martínez-Boixaderas et al., 2022).
La introducción del ELISA basado en la toxina ApxIV representó uno de los avances más importantes en este campo.

Opriessnig y colaboradores (2013) compararon distintos sistemas serológicos y evidenciaron diferencias importantes en sensibilidad entre las diferentes pruebas disponibles.
HAY QUE RECORDAR QUE LA PRESENCIA DE ANTICUERPOS NO SIEMPRE SIGNIFICA PROTECCIÓN, Y LA AUSENCIA DE ENFERMEDAD CLÍNICA NO SIGNIFICA AUSENCIA DE INFECCIÓN

PREVENCIÓN Y CONTROL DE LA PLEURONEUMONÍA PORCINA
APP se transmite principalmente por introducción de cerdas de reposición, mezclado de animales o contacto muy cercano.

A pesar de que, idealmente, las granjas de abuelas y de reproductoras comerciales deberían estar libres de APP, la prevalencia del agente continúa siendo elevada por lo que se requiere maximizar la inmunidad para minimizar las pérdidas económicas.
Desde la introducción de las primeras bacterinas comerciales, la vacunación ha constituido una de las principales herramientas para el control de la pleuroneumonía porcina. Sin embargo, probablemente pocas enfermedades respiratorias han puesto tan claramente de manifiesto la diferencia existente entre controlar la expresión clínica y eliminar la infección.
Las vacunas disponibles actualmente han demostrado ser capaces de:
(Sassu et al., 2018)
Diversos estudios económicos han puesto de manifiesto que, en la mayoría de las situaciones, la vacunación constituye una intervención rentable, especialmente en granjas con elevada prevalencia y formas clínicas severas (Stygar et al., 2016; Boeters et al., 2023). Sin embargo, la vacunación no impide la colonización ni elimina el estado de portador (Gottschalk, 2015).
La diversidad antigénica de APP ha condicionado históricamente el desarrollo vacunal.
Las bacterinas clásicas inducen una respuesta predominantemente dirigida frente a componentes capsulares y lipopolisacáridos específicos de cada serotipo, por lo que la protección cruzada entre cepas puede ser incompleta.
La incorporación de toxoides Apx supuso uno de los principales avances en las vacunas comerciales modernas, ya que las toxinas ApxI, ApxII y ApxIII representan algunos de los principales factores de virulencia del microorganismo y constituyen antígenos relativamente conservados.
| Las vacunas basadas en toxinas en combinación con antígenos específicos de serotipo ofrecen una protección más amplia que las bacterinas convencionales y han permitido reducir significativamente la gravedad de la enfermedad clínica. |
No obstante, incluso estas vacunas presentan limitaciones y la protección obtenida dista de ser completa debido a:
| En la práctica, los veterinarios conocen bien esta realidad. Brotes de pleuroneumonía pueden seguir apareciendo en granjas correctamente vacunadas, especialmente cuando coinciden otros factores predisponentes como coinfecciones, estrés y/o elevada presión de infección. Por tanto, el tratamiento con antibióticos seleccionados en base al antibiograma y a las experiencias previas del veterinario en ese flujo de cerdos es una herramienta necesaria para el control integral de APP. |

MIRANDO HACIA ADELANTE
El coste de producción/kg de cerdo vendido continúa siendo el parámetro más indicativo de la competitividad de la empresa.
La sanidad y en especial las enfermedades respiratorias constituyen una de las principales fuentes de variación del coste de producción por su impacto no solo en mortalidad, que es la punta del iceberg, sino también en el índice de conversión, coste sanitario y decomisos en matadero.
APP REPRESENTA UN AGENTE INFECCIOSO QUE POR SÍ SOLO PUEDE CAUSAR DAÑO A LA RENTABILIDAD, PERO ADEMÁS PUEDE AMPLIFICAR SIGNIFICATIVAMENTE OTRAS ENFERMEDADES RESPIRATORIAS
Para mitigar el impacto de APP es necesario un programa integral de control del CRP que incluya:
1 Prevención de la introducción de APP cuidando el origen de la reposición y los lechones para engorde, además de la implementación de medidas de bioseguridad básica.
2 Propiciar el flujo todo dentro/todo fuera en transiciones y engordes para romper el ciclo de infección, si es necesario adoptando estrategias como el manejo en bandas.
3 Estabilizar PRRS, influenza y/o neumonía enzoótica en las granjas de cerdas mediante despoblaciones-repoblaciones, cerrado de granjas o aclimatación de reposición.
4 Vacunación estratégica contra APP de la reposición, las reproductoras y los lechones dependiendo de la presentación clínica y la presión de infección en cada caso.
5 Tratamiento antibiótico estratégico de lotes afectados.

BIBLIOGRAFÍA
1. Sassu EL, Bossé JT, Tobias TJ, Gottschalk M, Langford PR, Hennig-Pauka I. Update on Actinobacillus pleuropneumoniae—knowledge, gaps and challenges. Transbound Emerg Dis. 2018;65(Suppl 1):72-90.
2. Gottschalk M. The challenge of detecting herds sub-clinically infected with Actinobacillus pleuropneumoniae. Vet J. 2015;206:30-38.
3. Stygar AH, Niemi JK, Oliviero C, Laurila T, Heinonen M. Economic value of mitigating Actinobacillus pleuropneumoniae infections in pig fattening herds. Prev Vet Med. 2016;129:104-112.
4. Malcher CS, Petri FAM, Arruda LP, et al. Health- economic impact attributable to occurrence of pleurisy and pneumonia lesions in finishing pigs. Vet Sci. 2024;11:668.
5. Boeters M, Garcia-Morante B, van Schaik G, Segalés J, Rushton J, Steeneveld W. The economic impact of endemic respiratory disease in pigs and related interventions: a systematic review. Porcine Health Manag. 2023;9:45.
6. Tesfaye AB, Han R, Tao Z, et al. Review of advanced research on swine Actinobacillus pleuropneumoniae vaccine development strategy. Front Immunol. 2025;16:1645610.
7. Li Y, Bossé JT, Stringer OW, et al. Detection of novel Actinobacillus pleuropneumoniae serovars by multiplex PCR: a cautionary tale. J Clin Microbiol. 2023;61.
8. Lindhaus H, Bischoff H, Harms M, et al. Comparison of molecular serotyping methods for Actinobacillus pleuropneumoniae and analysis of atypical serotypes detected in routine diagnostics. Vet Microbiol. 2025;311:110799.
9. Arnal Bernal JL, Gottschalk M, Lacoture S, Sanz Tejero C, Chacón Pérez G, Martín-Jurado D, Fernández Ros AB. Serotype diversity of Actinobacillus pleuropneumoniae detected by real-time PCR in clinical and subclinical samples from Spanish pig farms during 2017–2022. Vet Res. 2024;55:165.
10. Vilaró A, Karstensen KT, Cavaco LM, et al. An investigation of the transmission of Actinobacillus pleuropneumoniae within vertically integrated systems using whole genome sequencing. Vet Microbiol. 2024;295:110157.
11. Martínez-Boixaderas N, Garza-Moreno L, Sibila M, Segalés J. Impact of maternally derived immunity on immune responses elicited by piglet early vaccination against the most common pathogens involved in porcine respiratory disease complex. Porcine Health Manag. 2022;8:11.
12. Dreyfus A, Schaller A, Nivollet S, et al. Use of recombinant ApxIV in serodiagnosis of Actinobacillus pleuropneumoniae infections: development and prevalidation of the ApxIV ELISA. Vet Microbiol. 2004;99:227-238.
13. Opriessnig T, Hemann M, Johnson JK, et al. Evaluation of diagnostic assays for the serological detection of Actinobacillus pleuropneumoniae on samples of known or unknown exposure. J Vet Diagn Invest. 2013;25:61-71.
14. Tesfaye AB, Han R, Tao Z, et al. Review of advanced research on swine Actinobacillus pleuropneumoniae vaccine development strategy. Front Immunol. 2025;16:1645610.
