La búsqueda de alternativas frente a la resistencia antimicrobiana sigue ganando peso en sanidad porcina, especialmente en el control de Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC), uno de los agentes implicados en cuadros diarreicos de lechones.
En este contexto, un grupo de investigación de China ha caracterizado dos bacteriófagos líticos (PES-1 y PES-2), y ha evaluado su actividad frente a cepas porcinas de ETEC en solitario y en combinación con antibióticos.
Los autores aislaron ambos fagos a partir de aguas residuales de una granja y de un hospital en Dalian (China), utilizando como hospedadoras cepas de ETEC portadoras de genes para las enterotoxinas termoestable (ST) y termolábil (LT).
Desde el punto de vista morfológico, PES-1 y PES-2 presentan una cabeza icosaédrica y una cola filamentosa no contráctil. Sin embargo, presentan diferencias relevantes en su comportamiento biológico y genómico.
En cuanto al rango de hospedadores:
Ninguno de los dos muestra actividad frente a otras bacterias ensayadas, como Pseudomonas aeruginosa, Vibrio parahaemolyticus, Staphylococcus aureus o Streptococcus agalactiae.
El análisis genómico reveló que ambos bacteriófagos poseen ADN lineal bicatenario y carecen de genes relacionados con lisogenia, factores de virulencia, resistencia a antibióticos y tRNAs, un aspecto que los autores destacan como favorable desde el punto de vista de la bioseguridad genómica.
PES-1 presenta un genoma de 40.271 pb, mientras que el de PES-2 alcanza 67.769 pb. Además, el análisis filogenético sitúa a PES-1 próximo a miembros de Straboviridae y a PES-2 cerca de Peduoviridae.
En las pruebas de estabilidad, ambos bacteriófagos mantienen su viabilidad entre pH 4,0 y 7,0 y entre 4 °C y 37 °C, aunque se inactivan en condiciones muy ácidas o alcalinas. También muestran resistencia al cloroformo y una rápida acción lítica in vitro, con un período de latencia de 10 minutos para ambos.
Uno de los hallazgos más destacados del estudio es la sinergia observada al combinar el cóctel de fagos con determinados antibióticos.
| Aunque los resultados son prometedores, el trabajo se limita a ensayos in vitro. Por ello, los autores señalan la necesidad de validar estos hallazgos en modelos animales y de seguir desarrollando estrategias de formulación y administración que permitan valorar su aplicabilidad real en producción porcina. Aun así, el estudio aporta una base relevante para considerar estos bacteriófagos como herramientas potenciales en el control de ETEC porcina. |