La ingeniería para construir una granja porcina tecnificada o llevar a cabo la reingeniería de empresas ya establecidas tiene un costo muy elevado. Por ello, es fundamental contar con objetivos claros, sustentados y bien justificados sobre lo que se pretende alcanzar, ya que esto será de suma importancia para obtener resultados productivos extraordinarios y mayores márgenes de rentabilidad. Las empresas no deben escatimar en la inversión que este tipo de proyectos implica para mantenerse o incorporarse a este negocio, ya que el retorno de la inversión se reflejará en un menor tiempo. En este contexto, la elección del techo para granjas porcinas representa una importante área de oportunidad. 

Los médicos veterinarios desempeñan un papel fundamental en los proyectos de inversión porcícola y deben ser considerados por los empresarios en el desarrollo de nuevos proyectos, gracias a sus conocimientos sobre la especie porcina, la zootecnia, la fisiología, la etología, las necesidades nutricionales, el medio ambiente, el manejo y el bienestar animal. Además, participan en la elaboración de los flujos de producción, el cálculo de espacios y la selección del equipamiento, dentro del cual se incluye el techo como parte del diseño de la granja. 

Los nuevos proyectos deben facilitar la operación del personal y garantizar el bienestar de los animales. Los arquitectos e ingenieros responsables de ejecutar la obra civil deberán respetar el diseño realizado por el médico veterinario especializado en la especie porcina, ya que es quien conoce las necesidades tanto del personal como de los animales. Estos profesionales no deberán realizar modificaciones sin consultar previamente con el médico veterinario. 

Los techos constituyen un elemento esencial de la infraestructura y forman parte del equipamiento de la granja. Su elección debe formar parte de la toma de decisiones del proyecto. Para ello, es necesario considerar las características de los diferentes tipos de techos disponibles en el mercado, así como sus ventajas y desventajas, ya que existe una amplia variedad de alternativas en la industria. 

El resultado de este análisis permitirá seleccionar la mejor opción, cuyas características contribuyan a proporcionar un mayor confort y bienestar animal. Esto se traducirá en mejores resultados productivos y en un retorno de la inversión en un menor plazo. 

Definir el sistema de producción

En todo proyecto, el primer paso debe ser definir el sistema de producción para desarrollar una nueva granja o realizar la reingeniería de una granja en funcionamiento, basándose en la pirámide de producción. 

1. Ciclo completo en un solo sitio. 

Este sistema funciona muy bien en granjas pequeñas con menos de 1.000 hembras. Debe contar con todas las áreas: servicios y gestación, maternidad, destete y engorde. Es especialmente viable en regiones donde no existan granjas cercanas o estas se encuentren lo más alejadas posible.  

2. Dos sitios. 

Este sistema es inicialmente más costoso que el de ciclo completo, ya que requiere dos ranchos o terrenos, dos pozos de agua, dos caminos y dos redes eléctricas.  

  • El sitio uno incluye las áreas de servicios, gestación y maternidad.  
  • El sitio dos incluye las áreas de destete y engorde, denominado Wean to Finish. 
  1. Tres sitios

Este sistema es más costoso que los dos anteriores, ya que requiere tres ranchos, tres pozos de agua, tres caminos y tres subestaciones eléctricas: 

    • Sitio uno: incluye las áreas de servicios, gestación y maternidad.  
    • Sitio dos: incluye el área de destete.  
    • Sitio tres: incluye el área de engorde o finalización.  
  1. Producción en bandas

Puede aplicarse en sistemas de ciclo completo o de dos o tres sitios, utilizando bandas con vacíos sanitarios de entre tres y cuatro semanas. 

Zonas geográficas para proyectos nuevos

En las distintas zonas geográficas existen factores como las variaciones de clima, temperatura, vientos dominantes, humedad, altitud y latitud (coordenadas geográficas). Como consecuencia de estos factores, el sistema de ventilación o calefacción resulta de gran importancia; sin embargo, el tipo de techo será determinante para lograr una temperatura estable, lo que se traduce en un mayor confort animal.

Por ejemplo, el lechón activa su sistema termorregulador entre las ocho y las nueve semanas de edad. A partir de los 30 kg de peso, o aproximadamente a las diez semanas de edad, comienza a acumular grasa corporal, por lo que deja de ser tan vulnerable al frío y empieza a ser más susceptible al calor. 

El cuerpo del cerdo, al igual que el del resto de los mamíferos, mantiene una temperatura constante. Para ello utiliza la energía procedente de la alimentación y dispone de dos mecanismos principales de regulación térmica: 

  1. Pérdidas de calor sensible. Se producen principalmente a través de la nariz, el hocico y los espacios interdigitales de las extremidades.  
  1. Pérdidas de calor latente. Corresponden al calor que se elimina durante la respiración. El aire inspirado recoge calor y humedad en los pulmones, que posteriormente se liberan durante la espiración.  

En épocas frías, los animales destinan parte de la energía procedente del alimento al mantenimiento de la temperatura corporal, reduciendo así la energía disponible para el crecimiento. 

Por el contrario, durante las épocas cálidas el cerdo apenas pierde calor a través de la piel, cuya temperatura se aproxima a la del ambiente. Para eliminar el exceso de calor aumenta la frecuencia respiratoria mediante el jadeo, favoreciendo la evaporación de humedad en los pulmones y, con ello, la disipación del calor corporal. Como consecuencia, disminuye el consumo de alimento, se reduce la velocidad de crecimiento, aumenta la edad al sacrificio y empeora la conversión alimenticia. 

Tres de los principales factores que condicionan la calidad del ambiente en la producción porcina son: 

  1. La temperatura

Para cada categoría animal existe una zona óptima de confort o Zona de Neutralidad Térmica. Los cerdos jóvenes son los más susceptibles a sufrir enfermedades cuando se producen cambios bruscos de temperatura. 

El aislamiento térmico reduce las pérdidas de calor por transmisión a través de techos, paredes y suelos, además de impedir el calentamiento excesivo de las instalaciones debido a la radiación solar durante las épocas más cálidas. 

Las hembras gestantes sometidas a estrés térmico reducen el consumo de alimento, pueden repetir el celo, perder condición corporal e incluso ser eliminadas por agotamiento. En las hembras lactantes, el estrés calórico puede provocar agalactia, lo que ocasiona diarreas y pérdida de peso en los lechones debido a una menor producción de leche. 

Asimismo, las hembras destetadas con una condición corporal deficiente presentan un mayor intervalo destete-cubrición, incrementando el número de días improductivos. 

Techos para granjas porcinas: conocé los tipos disponibles, sus ventajas y cómo influyen en el confort animal, la producción y el ROI.

  1. Humedad relativa

Las atmósferas con una elevada humedad relativa tienen consecuencias importantes para la salud de los cerdos, ya que favorecen la proliferación de microorganismos y aumentan el riesgo de enfermedades infecciosas, como la colibacilosis neonatal o la salmonelosis, entre otras enfermedades gastrointestinales. 

  1. Velocidad del aire

La ventilación debe mantenerse siempre bajo control para garantizar un adecuado confort animal, reduciendo la concentración de gases como el amoníaco y el metano. Por ello, debe prestársele tanta atención como a la temperatura. 

Renovación del aire. La elevada concentración de animales supone un alto consumo de oxígeno y una mayor acumulación de gases. Además, dado que los excrementos y la orina permanecen en las instalaciones, es imprescindible garantizar una renovación constante del aire mediante un sistema de ventilación adecuado, que contemple tanto el volumen de aire a renovar como la forma en que este entra y sale de las naves, su orientación y otros aspectos del diseño. Asimismo, factores como la temperatura de las paredes, la presencia de polvo o incluso la composición del aire también desempeñan un papel muy importante. 

Calefacción. Aporta las calorías necesarias para mantener la temperatura dentro de la zona óptima de confort. 

Control ambiental. La densidad de animales en corrales o casetas (m² por cabeza), así como la regulación de la ventilación y la calefacción, deben ajustarse a las necesidades de los cerdos, que varían según su edad y estado fisiológico. 

El aire frío es más denso que el aire caliente, y el aire seco es ligeramente más denso que el aire húmedo. 

La orientación de las casetas deberá ser siempre este-oeste, con el fin de evitar la entrada directa de la radiación solar en los corrales. Este aspecto será determinante para definir los materiales de construcción, la altura de las casetas, el sistema de ventilación y el tipo de techo más adecuado. 

Se deberán elaborar planos arquitectónicos en los que el médico veterinario indique al dibujante o arquitecto el diseño y las dimensiones adecuadas de las casetas, así como la altura de los techos y las dimensiones de las aperturas para las cortinas (largo y ancho), con el objetivo de garantizar el bienestar animal y facilitar las labores del personal. 

Los tipos de techo de mayor uso en las granjas porcinas son: 

  • Acero galvanizado  
  • PVC (policloruro de vinilo)  
  • Fibrocemento  

Lámina galvanizada de acero 

El galvanizado consiste en un proceso electroquímico mediante el cual se recubre el acero con una capa de zinc que le proporciona protección frente a la corrosión. Esta capa también ayuda a cubrir pequeñas porosidades o imperfecciones de la lámina. 

La lámina galvanizada presenta una apariencia brillante y marmoleada; sin embargo, también pueden encontrarse láminas con un aspecto opaco. Esto se debe a que el proceso de galvanizado puede realizarse en frío o por inmersión en caliente. Cuando se realiza en frío, la vida útil suele ser menor, mientras que el galvanizado por inmersión en caliente proporciona una mayor durabilidad y un acabado más brillante. 

El galvanizado ayuda a prolongar la vida útil del acero al retrasar su oxidación. Sin embargo, no evita la corrosión. La lámina se deteriora fácilmente por la acción del ácido sulfhídrico, el metano, el amoníaco liberado por las deyecciones de los cerdos (orina y excremento) y la humedad presente en las casetas, razón por la cual este tipo de material ha ido quedando en desuso. 

La lámina galvanizada también puede pintarse. Para ello, previamente debe lijarse la superficie y posteriormente aplicar productos especializados, como imprimación universal, primer látex, primario acrílico o esmaltes con propiedades antioxidantes. No obstante, este procedimiento incrementa el costo y el lijado disminuye parcialmente la resistencia del material. 

Existen numerosas desventajas asociadas al uso del acero galvanizado. Una de las principales es el ruido que produce durante las lluvias y, especialmente, cuando cae granizo, lo que puede generar estrés en los cerdos y en otras especies animales. Además, transmite fácilmente el calor durante el verano y el frío durante el invierno, lo que acelera su deterioro. A ello se suma la inestabilidad de los precios del acero y de otros metales a nivel mundial. 

Techos para granjas porcinas: conocé los tipos disponibles, sus ventajas y cómo influyen en el confort animal, la producción y el ROI.

Láminas de PVC 

Una categoría más entre los tipos de láminas para techos es la lámina de PVC. El policloruro de vinilo es un polímero con una amplia diversidad de aplicaciones. Entre sus múltiples usos en la construcción se encuentra la fabricación de techos. Algunos fabricantes lo utilizan para elaborar láminas termoacústicas, compuestas por dos capas de este material con un aislante en su interior. 

Su costo es generalmente elevado y una de sus principales ventajas es su capacidad de aislamiento, así como el nivel de esterilidad que pueden alcanzar. Por ello, se utilizan principalmente en hospitales, cuartos limpios e industrias alimentarias. 

En las granjas porcinas, al estar expuestas a la radiación solar sobre los techos de las casetas, estas láminas son vulnerables, ya que la exposición prolongada a los rayos solares provoca que se vuelvan frágiles y quebradizas, reduciendo su vida útil, especialmente en zonas geográficas calurosas, donde las temperaturas pueden alcanzar entre 45 y 55 °C. Además, debe considerarse que el calentamiento global continúa incrementando estas condiciones año tras año. 

Otra problemática frecuente de las láminas de PVC es la condensación. Este fenómeno está asociado a los cambios bruscos de temperatura, lo que genera humedad y goteo en el interior de las casetas. Como consecuencia, puede afectarse el alimento expuesto, favorecerse el desarrollo de hongos y aumentar el riesgo de producción de micotoxinas

Techos para granjas porcinas: conocé los tipos disponibles, sus ventajas y cómo influyen en el confort animal, la producción y el ROI.

Láminas de fibrocemento 

El fibrocemento es un material ampliamente utilizado en casetas, desplazando progresivamente a la lámina galvanizada y a las láminas de PVC en las granjas porcinas, avícolas y ranchos ganaderos, gracias a sus características, ventajas y beneficios para el confort animal. 

Entre sus principales ventajas destacan su elevada capacidad de aislamiento térmico y acústico, en comparación con la lámina galvanizada. Además, el fibrocemento ofrece resistencia al ácido sulfhídrico, al metano y al amoníaco, por lo que su vida útil puede superar los 30 años

Gracias a la tecnología actual, es posible fabricar láminas de fibrocemento libres de asbesto. Asimismo, su nueva formulación proporciona un producto más resistente a la manipulación durante el transporte y la instalación, reduciendo las mermas. 

Las láminas de fibrocemento son sencillas de instalar, ya que son fáciles de cortar y perforar. Además, son impermeables por naturaleza, ligeras, duraderas y económicas. Una vez instaladas, prácticamente no requieren mantenimiento, más allá de una limpieza para retirar el exceso de polvo. 

Los caballetes corresponden al remate de un techado que se utiliza para la unión de las tejas o láminas, ya que en cada cambio de dirección o caída de agua se requiere un caballete. 

Sistema cuatricapa 

Es un sistema compuesto por una lámina inferior de fibrocemento de 4 o 7 mm, una placa de poliestireno expandido de 1.5″ o 2″, una barrera de vapor de plástico o hule y una lámina superior de fibrocemento, también de 4 o 7 mm. 

El sistema cuatricapa incrementa los beneficios antes mencionados del fibrocemento. Su principal virtud es su capacidad de aislamiento térmico, que permite obtener diferencias promedio de entre 10 y 14 °C en el interior de la caseta con respecto a la temperatura exterior, logrando un mayor bienestar animal. Esto se refleja en mejores resultados productivos y una mayor rentabilidad. 

    (figura 4 ) Techo cuatricapa termoestable 

(figura 5 ) Emboquillado con mezcla de cemento para evitar la entrada de roedores. 

En ambientes calurosos, donde la temperatura exterior alcanza los 35 °C o más, el sistema cuatricapa permite mantener una temperatura interior aproximada de 20 °C. Por el contrario, en ambientes fríos con temperaturas exteriores cercanas a los 10 °C, el sistema Maxitherm permite alcanzar una temperatura interior aproximada de 25 °C. 

Beneficios de usar el sistema cuatricapa en la porcicultura moderna 

Láminas Cuatricapa

  • Las hembras permanecen confortables.
  • Evita el estrés calórico en las hembras y, por ende, la falla lactacional.
  • Mantiene una temperatura estable en épocas de calor y frío, con variaciones no mayores a tres grados.
  • No disminuye el consumo de alimento durante el verano.
  • La hembra no pierde condición corporal.
  • El intervalo destete-servicio no se ve afectado.

Área de servicios y gestación 

  • Las hembras permanecen confortables.  
  • Los sementales no se ven afectados en su espermatogénesis.  
  • Disminuye el número de hembras repetidoras de esto.  
  • Aumenta la tasa de ovulación.  
  • Mejora la tasa de parición.  
  • Aumenta la prolificidad.  
  • No se afecta el consumo de alimento ni se pierde condición corporal.  
  • Se reduce el desecho de hembras enviadas a rastro por agotamiento.  
  • Disminuye el consumo de kilowatts de energía eléctrica al reducir el uso de ventiladores industriales y paredes húmedas en zonas calurosas y durante el verano. 

Área de lactancia 

  • Las hembras permanecen confortables.  
  • Evita el estrés calórico en las hembras y, por ende, la falla lactacional.  
  • Mantiene una temperatura estable en épocas de calor y frío, con variaciones no mayores a tres grados.  
  • No disminuye el consumo de alimento durante el verano.  
  • La hembra no pierde condición corporal.  
  • El intervalo destete-servicio no se ve afectado.  

Área de destete 

  • Mejora la ganancia diaria de peso.  
  • No se afecta el consumo de alimento.  
  • Se logra un ahorro de energía eléctrica al reducir el tiempo de uso de las lámparas infrarrojas o criadoras de gas.  
  • Durante el invierno, disminuye la mortalidad por neumonías.  
  • Es la mejor opción de techo para esta área, ya que el lechón activa su aparato termorregulador alrededor de las nueve semanas de edad, evitando que sufra por el frío invernal.  

Área de engorda 

  • Reduce el porcentaje de mortalidad por estrés calórico y tripa roja (clostridiasis) durante el verano y en zonas calurosas.  
  • No disminuye el consumo de alimento durante el verano.  
  • Mejora la ganancia diaria de peso y reduce la edad de salida al mercado.  
  • Mejora la conversión alimenticia.  

Área de destete-engorda (Wean to Finish) 

  • El techo Maxitherm representa la mejor opción para proporcionar confort tanto a los lechones destetados como a los cerdos durante la etapa de engorda hasta su salida al mercado.  

Conclusiones 

  1. La elección del tipo de techo es fundamental para lograr el confort animal en la producción porcina.  
  2. El uso del sistema cuatricapa permite ahorrar energía eléctrica, tanto en las fuentes de calor para lechones lactantes y destetados como en el uso de ventiladores industriales en zonas calurosas.  
  3. El sistema Maxitherm, aplicado al sistema de producción Destete Finalizador (Wean to Finish), proporciona bienestar tanto a los lechones destetados como a los cerdos durante la etapa de engorda.  
  4. El techo cuatricapa puede implementarse tanto en zonas frías como calurosas, en cualquier época del año.  
  5. Si se va a construir una granja nueva o realizar la reingeniería de una granja en operación, la mejor opción es el techo con sistema cuatricapa.  
  6. El sistema cuatricapa brinda mejores resultados productivos y una mayor rentabilidad (ROI).  
  7. El apoyo de los médicos veterinarios zootecnistas en los proyectos de inversión es fundamental, ya que conocen las necesidades de la especie porcina.  
  8. Definir el sistema de producción es un paso esencial para el desarrollo de nuevos proyectos o la reingeniería de granjas en operación.  
  9. Es importante conocer la variedad de equipos y de tipos de techo disponibles para seleccionar el que mejor se adapte al sistema de producción, a la operación y al bienestar animal. 

Mas información de Tigsa: TIGSA®

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