El amoniaco es un gas que no se ve, solo se huele. Se acumula en el interior de los alojamientos porcinos mal ventilados. Es irritante, genera picor de ojos y de vías respiratorias. Tiene un impacto claro sobre la salud, el bienestar de los animales y los trabajadores de la granja.

El amoniaco es un gas que no se ve, solo se huele. Se acumula en el interior de los alojamientos porcinos mal ventilados. Es irritante, genera picor de ojos y de vías respiratorias. Tiene un impacto claro sobre la salud, el bienestar de los animales y los trabajadores de la granja.
Desde hace décadas, se ha demostrado que concentraciones de amoniaco elevadas reducen el consumo de alimento y el ritmo de crecimiento de los cerdos.
Además de las repercusiones en el interior de las granjas, el efecto adverso de las emisiones de amoniaco también se da sobre el medioambiente global.
Se trata de un contaminante transfronterizo, lo cual ha llevado a la regulación internacional de su cuantificación y objetivos de reducción.
El transporte en forma de aerosol (pequeñas partículas de sales como el sulfato amónico) traslada al terreno, donde se deposita, un daño irreversible que se conoce como acidificación del medio.
La ganadería es la actividad económica que mayor cantidad de NH3 emite a la atmósfera en España (figura 2). El 72% de las emisiones corresponden a la producción animal. En ese año las granjas de porcino fueron responsables de unas 82.500 toneladas de amoniaco emitido a la atmósfera (un 16% del total nacional), sin contar con las emisiones producidas por los purines en su aplicación al campo, con lo que se alcanzaría un valor cercano al 30%.

El amoniaco es un gas que se libera en los procesos de descomposición de los estiércoles. A partir de la descomposición de la urea excretada en la orina de los animales por la acción de la enzima ureasa, presente en las heces de los animales, en cuestión de horas se transforma en amonio.

El amoniaco generado es un compuesto químico sujeto a un equilibrio ácido-base. La solubilidad del amoniaco se reduce al aumentar la temperatura, es decir, temperaturas altas aceleran la fase de emisión.
Es el proceso físico por el cual el amoniaco no disuelto presente en el líquido pasa al ambiente atravesando la barrera entre el purín y el aire. Proceso que se acelera cuanto mayor es la velocidad de aire en la superficie del purín. Por el contrario, se reduce si existe alguna barrera física que dificulta el flujo de este gas (por ejemplo, una cubierta flotante de ECOFLOT® o una costra formada sobre el purín).
Las directivas aprobadas en Europa recogen una reducción del 3% a partir de 2020 y un 16% a partir del 2030. Como consecuencia de este «techo», cada país miembro debe presentar un programa nacional de control de la contaminación atmosférica (en fase de elaboración). En él se recogen medidas concretas para la ganadería porcina que se concretan en regulaciones específicas como el Real Decreto 306/2020. A estas regulaciones se suma el Real Decreto 1/2016 de 16 de diciembre por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Prevención y Control Integrados de la Contaminación; y la Decisión de Ejecución (UE) 2017/302 de la Comisión de 15 de febrero de 2017 por la que se establecen las conclusiones sobre las mejores técnicas disponibles (MTD) en el marco de la Directiva 2010/75/UE del Parlamento Europeo y del Consejo respecto a la cría intensiva de aves de corral o de cerdos (Figura 2).

Dada la rapidez con que se producen estos procesos, estos no solo ocurren en las fosas de los purines en las balsas, sino que también empiezan a producirse en superficies donde están los animales (corrales, suelos continuos, emparrillados), que se convierten en fuente de emisión de amoniaco.

Los estudios existentes en la medición de gases se han realizado en diferentes países de Europa, pero pocos hacen referencia a las condiciones de España, en parte porque son pocos los equipos de investigación que disponen de los equipos de medición necesarios (Tablas 1, 2 y 3).



En España, los valores de referencia que se han venido utilizando para el cálculo de las emisiones de las explotaciones pueden verse en la siguiente Tabla 4.

Los valores de concentración de amoniaco varían según la ventilación. Y esta difiere si es verano o invierno.

En condiciones de baja ventilación, la concentración de amoniaco siempre es menos que con alta ventilación. Si analizamos en gramos de amoníaco tendríamos la siguiente evolución en el mismo período (Figura 3).

Para el mismo periodo, la evolución de la emisión media de NH3 en g/animal y día es la representada en la siguiente Figura 4, siendo también menor con ventilación baja.

Los valores de concentración de amoniaco varían según la ventilación. Y esta difiere si es verano o invierno.
El secante VITAL BLUE SKIN® reduce eficazmente el amoniaco.
Los polvos secantes para la higiene de cama como VITAL BLUE SKIN®, que absorben la humedad, incorporan en su fórmula inhibidores del amoniaco.

Si en una granja de madres de 2.000 cerdas se genera, según los estudios, una media al año por animal/día de 16,35 g de amoniaco, cada animal al año genera 5,9 kilos de amoniaco. Nuestra granja de madres está emitiendo 11,93 toneladas de amoniaco.
Gracias al secante podemos inhibir el amoniaco que se genera dentro de los alojamientos.
Lamentablemente el uso de secante solo se circunscribe a las salas de maternidad, con lo que podríamos decir que sería una parte importante de la granja en la que no se absorbe esa parte del amoniaco generado.
Siempre se podría utilizar el secante en otras zonas como el cebo o engorde con el objetivo de mejorar medioambientalmente y reducir las emisiones en el conjunto de la granja.
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