Los programas nutricionales están bien definidos para los cerdos para abasto, pero no para el desarrollo de las primerizas.
La inaceptable longevidad de las cerdas en los sistemas de producción modernos ha puesto en tela de juicio los programas nutricionales para el desarrollo de las cerdas.

La inaceptable longevidad de las cerdas en los sistemas de producción modernos ha puesto en tela de juicio los programas nutricionales para el desarrollo de las cerdas.
Los programas nutricionales están bien definidos para los cerdos para abasto, pero no para el desarrollo de las primerizas.
Para lograr los objetivos de reproducción y permitir que las primerizas cumplan con su potencial genético materno para la productividad de por vida (longevidad), el requerimiento óptimo de lisina para el desarrollo de las primerizas debe ser bien entendido.
Objetivo:
El National Pork Board Animal Science Committee encargó ensayos para determinar los niveles óptimos de lisina para el desarrollo de primerizas en los sistemas de producción de cerdos.
Materiales y métodos
Se realizó un experimento para desafiar la concentración de lisina en la dieta propuesta para una tasa de crecimiento óptima durante el desarrollo de las cerdas de reemplazo.
Un total de 2,960 primerizas híbridas en crecimiento fueron alimentadas con tres dietas de crecimiento-finalizador, formuladas para proporcionar:
Las dietas se implementaron a partir de los 142 a 200 días de edad.
Resultados
[registrados]
Las cerdas de reemplazo alimentadas con el tratamiento dietético con alto contenido de lisina había aumentado significativamente en:
Además, las primerizas alimentadas con el tratamiento con alto contenido de lisina durante la fase de desarrollo tuvieron un mayor PC (202.4 ± 1.2 kg), EGD (14.8 ± 0.2 mm) y PL (5.4 ± 0.5 cm) en el primer parto y EGD (15.1 ± 0.2 mm) al destete en comparación con las primerizas alimentadas con los tratamientos de lisina media y baja.
El peso al nacer de la camada (17.4 ± 0.3 kg), el número de destetados (9.0 ± 0.2) y el peso al destete de la camada (46.6 ± 0.9 kg) de las primerizas alimentadas con el tratamiento de cerdas con alto contenido de lisina fueron mayores en comparación con el rendimiento de las primerizas alimentadas con el medio y bajo tratamientos.
En Resumen:
Las dietas de desarrollo para cerdas de reemplazo que contenían 2.79 y 2.08 g de lisina SID por MCal ME (dietas de crecimiento y finalización con alto contenido de lisina, respectivamente) permitieron a las primerizas lograr un buen crecimiento y un rendimiento reproductivo de primera paridad, así como mayor longevidad.
Artículos relacionados: Gestionar la alimentación de cerdas de reposición y primíparas
Suscribete ahora a la revista técnica porcina
AUTORES

El papel de Clostridioides difficile en la diarrea neonatal porcina
Rodrigo Otávio Silveira Silva Victor Santos do Amarante
Decálogo para alcanzar la excelencia en granjas de producción porcina
Anabel Fernández Bravo Andrea Martínez Martínez Elena Goyena Salgado Emilio José Ruiz Fernández José Manuel Pinto Carrasco Manuel Toledo Castillo Simón García Legaz
Instalaciones Eficientes para hacer frente al calor en granjas porcinas
Stefano Benni
Es momento de atraer y retener talento
Laura Pérez Sala
Suplementación de Lisina al final de la gestación para estimular el desarrollo mamario de cerdas primerizas
Chantal Farmer
Desarrollo de indicadores fisiológicos y comportamentales de estado emocional positivo en cerdos
Emma Fàbrega Romans Liza Moscovice Marc Bagaria
Bioseguridad Porcina 360°: De las Barreras Visibles a los Reservorios Ocultos – Parte 1
David García Páez
Decálogo para tener lechones de calidad, una aproximación de campo – Parte II
Andrea Martínez Martínez Elena Goyena Salgado José Manuel Pinto Carrasco Manuel Toledo Castillo Simón García Legaz