Es esencial cumplir con los requerimientos de aminoácidos para la preservación de la masa corporal y la producción de leche.
Se ha comprobado que dietas con bajos niveles de energía y/o proteína en cerdas lactantes dan como resultado una menor eficiencia reproductiva y de producción de la camada. Esto se explica en cualquier alteración en el consumo de alimento o densidad inadecuada en la dieta de las cerdas lactantes afecta la movilización de las reservas […]

Se ha comprobado que dietas con bajos niveles de energía y/o proteína en cerdas lactantes dan como resultado una menor eficiencia reproductiva y de producción de la camada. Esto se explica en cualquier alteración en el consumo de alimento o densidad inadecuada en la dieta de las cerdas lactantes afecta la movilización de las reservas corporales para satisfacer la demanda y producción de leche, provocando daños en la reproducción.
Es esencial cumplir con los requerimientos de aminoácidos para la preservación de la masa corporal y la producción de leche.
La lisina es el primer aminoácido limitante en los cerdos y se usa como referencia en la formulación de alimento balanceado.
Cumple un papel directo en la formación de la proteína de la leche. Su baja ingesta durante la lactancia reduce:
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Las cerdas lactantes que pueden pesar 175 kg amamantando a diez lechones con un aumento de peso promedio de 200 g / día durante la fase de lactancia (21 días de lactancia) requieren 0.91% del total de lisina en la dieta, que corresponde a 0.79% de lisina digestible, según el NRC (1998).
Evaluación
Se utilizaron 65 cerdas ((Large white x Landrace) con un promedio de peso de 217.36 kg para evaluar diferentes niveles de lisina total en la dieta para lactación por 21 días.
Se utilizó un diseño de bloques al azar, con 5 tratamientos y 13 repeticiones, considerando a la cerda como la unidad experimental.
Los niveles de lisina en la dieta no influyeron en el peso de las cerdas al destete, la pérdida de peso, el grosor de grasa de las cerdas, la variación en el grosor de grasa, la pérdida de grasa corporal, el número de lechones destetados por camada y el intervalo de destete-estro.
Sin embargo, hubo una reducción lineal en la pérdida de proteína corporal, en kg y en porcentaje, y en la producción diaria de leche con el aumento del nivel de lisina en el alimento.
Los resultados obtenidos en este estudio mostraron que, al consumir pequeñas cantidades de lisina, las matrices movilizaron sus reservas de proteínas corporales para mantener el rendimiento productivo.
Sin embargo, la cantidad de proteína movilizada por estos animales (2,2 kg, correspondiente al 6,45% de la proteína corporal) no fue suficiente para influir en los parámetros productivos y reproductivos.
Se concluyó que una ingesta diaria total de lisina de 45 g, correspondiente a 40 g de lisina digestible, cumple con los requisitos para el rendimiento productivo y reproductivo de las cerdas lactantes y que requieren 58.9 g de lisina total estimada / día, que corresponde a 53.5 g / día de lisina digestible para minimizar la pérdida de proteínas corporales durante la lactancia.
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