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06 Mar 2026
¿Cuáles son las medidas que se pueden tomar durante un brote del virus del PED para reducir las pérdidas?
El virus de la Diarrea Epidémica Porcina (PEDV) puede provocar elevadas pérdidas productivas, especialmente en lechones lactantes. Conocer su forma de transmisión y aplicar medidas de manejo, bioseguridad y exposición controlada permite reducir el impacto del brote dentro de la granja.
El virus de la Diarrea Epidémica Porcina (PEDV por sus siglas en Inglés) ocasiona una enfermedad entérica altamente contagiosa, que únicamente afecta a los cerdos, es un virus de la familia Coronaviridae, familia a la que pertenecen el virus de la Gastroenteritis Transmisible y el de la Bronquitis infecciosa de las Aves, y el SARS-CoV entre muchos otros, pero con los que no presenta ningún tipo de inmunidad cruzada (Fehr et al., 2015).
Tiene un período de incubación muy corto, desde 12 horas a 4 días, así mismo se requiere de una dosis muy baja de virus para provocar la infección (Zhang et al., 2022), estas, son dos características que podremos aprovechar, como veremos más adelante, para reducir el impacto de un brote, sobre todo si éste es primario.
El cuadro clínico es una diarrea severa, deshidratación, vómito y decaimiento, esto lo observamos, debido al daño que el virus produce en las células del intestino delgado.
Asimismo, la morbilidades muy elevada, sobre todo cuando se enfrenta a una población susceptible.
En general, la signología clínica es la misma en todas las edades, la diferencia se encuentra en la mortalidad, que en general es mucho mayor en lechones menores a dos semanas, donde puede llegar hasta el 100%, pero en animales mayores, es casi nula, en éstos casos lo que observamos en lechones de tres a seis semanas es una sensible baja de condición corporal, y ya en lechones mayores, por el decaimiento, el principal efecto es una baja en el consumo de alimento y pérdida de peso (Álvarez et al., 2015).
La forma de transmisión es fecal-oral, es decir, el cerdo requiere ingerir heces contaminadas con el virus, las que pueden llegar a él por contacto directo con otros animales infectados, por vehículos mal lavados y/o mal desinfectados, por el mismo personal de la granja que haya estado en contacto con animales enfermos, y por cualquier tipo de fómite: botas y ropa sucias, instrumentos de limpieza no desinfectados (escobas, palas), etc. (Jung et al. 2020).
Dada la velocidad con la que se contaminaron las diferentes granjas se ha sugerido que PEDV también puede transmitirse por vía aérea, bajo ciertas condiciones, el virus también puede transmitirse de manera “vertical” a través de la leche, y aunque hay evidencia de que el virus es eliminado por verracos contaminados a nivel de semen, hacen falta estudios para determinar si este es un medio real de contagio.
Para evitar la entrada del PEDV, se basa principalmente en la observancia estricta de las medidas de Bioseguridad reportadas y conocidas por todos, así como medidas estrictas de limpieza y desinfección.
DESARROLLO
Debido al daño que puede causar en la producción y por consiguiente en la economía de la granja, el productor debe estar al pendiente de lo que está sucediendo en la zona donde se encuentra su empresa, y debe tener listo un programa de emergencia a aplicar dentro de su explotación a los primeros signos de la enfermedad, plan que debe ser conocido por todos los trabajadores, para evitar contratiempos, pues en esta enfermedad, el tiempo, literalmente, es oro.
Este plan será diferente para el caso “A”, en el que en la granja no se haya tenido la presencia del virus, al del caso “B”, en el que el virus ha estado previamente presente en la granja, discutiremos ambas situaciones:
De entrada, en ambos escenarios, si existiera una vacuna altamente efectiva contra las manifestaciones clínicas, la opción sería por supuesto, aplicarla, pero al no ser todavía este el caso, debemos considerar otras opciones:
A- Si la granja es libre del PEDV, lo más importante es tener un sistema super estricto de bioseguridad, para evitar su entrada, en el caso de que ya se presenten casos de diarrea, hay que tener en cuenta que la mortalidad se dará en lactancia, en los lechones menores a dos semanas.
En este caso, es muy importante lograr que el virus tarde en llegar al área de Maternidad.
En mi experiencia, en granjas sin historia previa del virus, la presencia del cuadro clínico generalmente comienza en la gestación.
Si es una explotación de Sitio 1, o en la Engorda, para el caso de las granjas de Ciclo Completo, en cualquiera de estos dos escenarios, lo indispensable es aislar lo más posible los movimientos de gente, material, equipo, y cualquier otro fómite hacia la Maternidad.
Por el contrario, en todas las demás áreas, debe hacerse el esfuerzo para que se infecten lo antes posible, iniciando con las hembras que les falten dos semanas para entrar al área de maternidad, ya que la inmunidad neutralizante comenzará a aparecer en tres semanas.
Una vez que se ha confirmado que el agente causal de la diarrea es el PEDV, debemos difundir el virus lo antes posible, la forma de hacerlo es por medio de lo que llamamos “FeedBack”, que consiste en exponer a TODOS los animales de la granja a material contaminado con el virus.
Esto debe hacerse lo antes posible, excluyendo claro, el área de Maternidad como ya se explicó. Para el caso del Destete, no expondremos inicialmente a los cerdos de tres a seis semanas de edad, pero cuando lleguen a la séptima semana de edad, hay que exponerlos a menos que ya hayan tenido el cuadro clínico.
Si logramos que la presentación en maternidad se retrase por lo menos dos semanas, lo cual es posible, habremos salvado una buena parte de las pérdidas esperadas.
Algo sumamente importantees obtener material contaminado lo antes posible, por lo que no hay que esperar a que lo podamos juntar.
Si el cuadro clínico inició en la gestación, la forma de hacerlo es sacrificar una hembra con franca diarrea o un cerdo grande. Para el caso de que haya iniciado en la Engorda, de cualquier manera, el material diarreico debe mezclarse con el alimento a proporcionar.
Si es una granja de ciclo completo, debemos revisar como respuesta positiva el hecho de encontrar diarrea en todos los corrales de la Engorda, lo mismo que en los corrales del Destete con lechones de más de seis semanas de edad.
En caso de encontrar corrales sin diarrea, hay que repetir la exposición. Para el caso de la gestación, al día siguiente de la exposición al virus con el feedback, se debe marcar a las hembras que dejan de comer o que inician la diarrea.
Recordemos que el periodo de incubación para el PEDV es muy corto
A las hembras que no hayan presentado signología se les debe repetir la aplicación de material contaminado ya utilizando el que va apareciendo. Estosolo se hará en una ocasión.
Es también recomendable que, si tenemos diarrea en los reemplazos, las dejemos sueltas en la Gestación en la parte delantera de las hembras, como si fueran celadores, y así funcionarán como fuente de infección natural.
En el caso de que exista un área de desarrollo de reemplazos (GDU, por sus siglas en inglés) hay que exponerlas tal como se explicó para el área de Engorda y Destete.
1- Hay que tener muy claro que, para que esto funcione, la clave es el tiempo, pues si tardamos, el virus puede llegar a la Maternidad antes de que se haya generado inmunidad en las hembras por parir, por lo que se afectará a lechones jóvenes y las pérdidas, como ya se comentó, serán de un mes de producción.
2- El virus, difundido de esta manera, se auto limitará, y dejará de haber presencia de diarrea en la granja, por lo que debemos guardar material contaminado para poder exponer a las hembras que se vayan destetando (recordar que a la Maternidad no llevamos feedback), así como para los lechones que vayan cumpliendo siete semanas y cuyas madres no hayan sido expuestas.
3-Una vez que todos los animales han sido expuestos al virus, ya no se utilizará ningún feedback.
4- Si la granja tiene GDU, ya no se necesitará hacer otra cosa, pues todos los animales fueron expuestos al virus y quedará cerrada.
Pero si recibe reemplazos de una Multiplicadora externa, será importante pasarlas por una infectena fuera de la granja, en la que serán expuestas al material contaminado de la granja por lo menos siete semanas antes de ingresar a la explotación, ésto durante seis meses.
Aunque ya no encontremos signología clínica, los animales seguirán eliminando el virus en las heces durante algunas semanas.
Es importante tener en cuenta que, la cantidad de virus excretado es mayor en los cerdos jóvenes y que el virus es muy persistente en el medio ambiente, especialmente en presencia de heces (Zhang et al., 2022).
Esto, junto con que se requiere de dosis muy bajas del virus para infectar a un animal susceptible, dificulta la eliminación de la enfermedad en las granjas, por lo que hay que intensificar la limpieza y desinfección en todas las áreas, especialmente donde haya cerdos jóvenes.
Si logramos que los animales ya no se reinfecten debido a que ya no se encuentra el virus en las instalaciones ni los cerdos lo están eliminando, después de ocho meses del brote inicial, podremos pensar que lo hemos erradicado.
B- Cuando la granja ya ha sido expuesta previamente al virus, debemos tener en cuenta que la inmunidad en las hembras desaparece a las 24 semanas post exposición (más o menos medio año), y si no fuimos capaces de lavar y desinfectar correctamente, es muy probable que tengamos un rebrote, no por un virus externo, sino por el mismo virus que dejamos en la granja.
Un problema es que ésta es una enfermedad regional, por lo que, si una granja logró eliminarla y otra vecina no lo hizo, será muy probable que la granja libre se contamine con el virus del vecino.
Esto explica el por qué tenemos brotes regionales dos veces al año, en cualquier caso, dado que existe la memoria inmunológica en las hembras. En este caso, el brote ya no iniciará en animales grandes, sino en los lechones más susceptibles, los de Maternidad, quienes desafortunadamente son los que tendrán la más alta mortalidad,
A diferencia de lo planeado para el caso “A”, para reducir el impacto en éste caso, cuando comiencen las diarreas en maternidad, se recomienda contaminar a las hembras con más de 12 días de paridas.
En el caso de que si lo hubiéramos eliminado previamente, habría que aplicar lo dicho en el protocolo “A”. Si el brote comienza en la Maternidad porque las hembras de Gestación ya no son tan susceptibles, debemos asumir una pérdida más o menos importante de lechones y proceder a dar feedback.
Algunas personas, con el afán de reducir el impacto, han implementado algunas medidas que pueden ser cuestionables, como por ejemplo:
Congelan material contaminado y lo aplican “preventivamente”, con los riesgos de elevar en la granja y en la zona la cantidad de virus infectante, y de que el nuevo brote sea ocasionado por una cepa diferente a la guardada, pues pudiera ser una mutación del virus que originalmente entró a la zona seis meses antes, lo cual no sería raro (Vlasova et al., 2014), y entonces habremos complicado el cuadro.
Lo que puedo recomendar para reducir el efecto económico del brote sería:
1- Iniciar lo antes posible el feedback, desarrollando un protocolo de marcado individual para evitar la posibilidad de dejar animales sin que hayan sido expuestos.
2-Dado que habrá inapetencia, hay que reducir la cantidad de alimento ofrecida a las hembras gestantes durante la semana del brote.
3-Si es posible, llevar a parir fuera de la granja a las hembras de las siguientes cuatro semanas. Pueden utilizarse incluso sistemas de lactancias grupales en piso.
4- Si se presentó mortalidad durante la lactancia, a las hembras que no lactaron les aplicamos Oxitocina y Altrenogestpara evitar desfases en los grupos de monta.
5- Modificar las dietas de engordapara reducir la velocidad de crecimiento. Así aprovechamos el incremento del precio que se dará cuando las granjas vecinas no tengan cerdos, ya que en general los brotes son regionales. Si nosotros logramos detener el crecimiento, aprovechando el espacio de los cerdos que no llegaron a la Engorda, cuando llegue el “hueco regional”, nosotros si tendremos una cantidad importante de animales que podremos dejar a un peso mayor al común de venta, y así aprovecharemos, al menos por un par de semanas, el alza del precio.
ADVERTENCIA
Debemos estar conscientes que con el feedback vamos a manipular un virus vivo, sin atenuación y sin dosificación, y que un abuso en su aplicación pudiera ser una forma de perpetuar el virus en la explotación, por lo que es necesario estar vigilantes, no solo de los casos clínicos, sino también de la cantidad de virus que se encuentra en la explotación y de lo que esté pasando en la región donde nos encontramos.
REFERENCIAS
Alonso, C., Goede, D. P., Morrison, R. B., Davies, P. R., Rovira, A., Marthaler, D. G., Torremorel M. (2014). Evidence of airborne porcine epidemic diarrhea virus infectivity and detection of viral RNA in air at long distances from infected herds. Veterinary Research, 45(1), 73. doi.org/10.1186/s13567-014-0073-z.
Alvarez J, Sarradell J, Morrison R, Perez A, (2015). Impact of Porcine Epidemic Diarrhea on Performance of Growing Pigs. doi.org/10.1371/journal.pone.0120532.
Brown J, Skoland K, Kittrell H, Ellingson J, Thomas P, Ruston Ch, Baum D, Karriker L, (2024). Longitudinal and Cross-Sectional Evaluation of Two Commercial Swine Breeding Herds to Characterizs Neutralizing Antibody Levels following Porcine Epidemic Diarrhea Virus Outbreaks, Viruses, 16(3), 324. doi.org/10.3390/v16030324.
Corzo C., Sanhueza M., Culhane M., et al. (2018). Evidence of porcine epidemic diarrhea virus (PEDV) shedding in semen from infected specific pathogen-free boars. Veterinary Research 49:7. doi.org/10.1186/s13567-018-0505-2.
Fehr, A. R., & Perlman, S. (2015). Coronaviruses: An overview of their replication and pathogenesis. Methods in Molecular Biology, 1282, 1-23. doi: 10.1007/978-1-4939-2438-7_1.
Jung E.P., Porcine Epidemic Diarrhea: Insights and Progress on Vaccines (2024). Vaccines12(2), 212. doi.org/10.3390/vaccines12020212.
Jung, K., Saif, L., & Wang, Q. (2020). Porcine epidemic diarrhea virus (PEDV): An update on etiology, transmission, pathogenesis, and prevention and control. Virus Research, 286, 198045. doi.org/10.1016/j.virusres.2020.198045.
Sun R.Q., Cai R.J., Chen Y.Q., Liang P.S., Chen D.K., Song C.X. (2012). Outbreak of porcine epidemic diarrhea in suckling piglets, China. Emerg. Infect. Dis., 18:161–163. doi:10.3201/ eid 1801. 111259.
Vlasova A.N., Marthaler D., Wang Q., Culhane M.R., Rossow K.D., Rovira A., Collins J., Saif L.J. (2014). Distinct characteristics and complex evolution of PEDV strains, North America, May 2013-February 2014. Emerg Infect. Dis., 20:1620–1628. doi:10.3201/ eid2010.140491.
Zhang Y., Chen Y., Zhou J., Wang X., Ma L., Li J., Yang L., Yuan H., Pang D., Ouyang H., (2022). Porcine Epidemic Diarrhea Virus: An Updated Overview of Virus Epidemiology, Virulence Variation Patterns and Virus–Host Interactions, Viruses, 14(11):2434. doi:10.3390/ v14112434.
Autores: Alfredo Becerra & Alfredo García Rendón (Asesor y consultor en salud y producción porcina & Asesor Independiente) – Memorias del porciFORUM 2025