La integridad de la cola se ha convertido en uno de los indicadores clave para evaluar el bienestar en la producción porcina europea. Sin embargo, un estudio reciente sugiere que este único parámetro podría ser insuficiente para reflejar de forma fiel el estado de bienestar de los lechones tras el destete.
El trabajo, realizado en una granja comercial italiana, comparó durante 56 días el bienestar de 295 lechones con cola íntegra (sin caudectomía) frente a lechones con cola cortada, utilizando indicadores visuales, comportamentales y hormonales.
Los lechones sin caudectomía mostraron una mayor prevalencia de lesiones en la cola y el cuerpo, especialmente a mitad de la fase postdestete, coincidiendo con el aumento de la densidad por el crecimiento de los animales y una menor interacción con los materiales de enriquecimiento.
A pesar de contar con un entorno estructuralmente adecuado según los estándares del Centro Nacional de Referencia para el Bienestar Animal (CReNBA), las condiciones de bienestar se deterioraron con el tiempo, reflejo de la complejidad del fenómeno de la caudofagia y otros comportamientos lesivos.
El estudio también registró diferencias en la postura de la cola, un indicador emocional.
Complementando las observaciones visuales, el análisis hormonal de los pelos reveló una mayor activación del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal en cerdos sin caudectomía.
Las hembras presentaron niveles más altos de cortisol que los machos castrados, lo que sugiere una menor resiliencia fisiológica en condiciones adversas.
Proponen una evaluación holística que integre:
Este estudio subraya la necesidad de avanzar hacia un modelo de producción porcina más sensible a la multifactorialidad del bienestar, equilibrando las exigencias productivas con una mejora real de las condiciones de vida de los animales. |